24 febrero 2007

Hace ya casi un año

Cuando recuerdo que hace ya casi un año que emitíamos nuestro voto para elegir al Magnífico representante de nuestra institución y su equipo correspondiente, me da un poco de nostalgia, de melancolía.

Esas noches pasadas viendo frente a la pantalla del ordenador si algún anónimo personaje sugería un nuevo nombre en los equipos de los candidatos en aquella larga campaña eRectoral, o si algún otro daba pistas sobre la nueva propuesta que alguien iba a realizar.

Después de aquella etapa de ilusión, de esperanza incluso, de excitación, vino la relajación, incluso la cansera. Los nuevos gobernantes llegaron a sus puestos, y junto a estos vinieron sus amigos y también los que siempre estuvieron, pero nada cambió.

Los que pensábamos que el cambio que necesitaba la Universidad de Murcia estaba basada en potenciar a su personal, sacarlo de la mediocridad, darle ilusiones para trabajar mejor y potenciar a todo aquel que tuviera algo aportar. Vimos que nada cambió.

Los que apostamos por que los estudios de postgrado eran la vía de hacer crecer esta institución, basada en mejorar día a día la calidad de todo lo que se hace en la misma. Ahora vemos que los másteres oficiales implantados no han recibido el apoyo ni los gobernantes se llegan a creer que esto es el futuro.

Los que sugeríamos que la otra base de la Universidad es la Investigación vemos como no hay plan alguno, que seguimos yendo por donde el destino nos arrastra, sin personal técnico de apoyo, rellenando miles de papelitos para no se bien qué.

En fin, que hemos perdido un precioso año en cambiar de señores para no cambiar nada; si acaso, hemos perdido como institución un gran porcentaje de nuestra cuota de pantalla.

Saludos cordiales,

Viceblogger

1 comentario:

Paolo dijo...

En la resistencia habita la esperanza.
Lo importante no es ese año "que hemos perdido", sino estos tres años que tenemos por delante para hacer oposición desde el Claustro, preparar un proyecto de futuro convincente y demostrar a los miembros de esta institución que otra universidad es posible.

Si nos resignamos, si nos dejamos vencer, si nos acomodamos en el lamento, no progresaremos jamás. Evolucionar, no involucionar.

Ánimo, chavales.